Mostrando entradas con la etiqueta Mi Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mi Poesía. Mostrar todas las entradas

Poema al lector

Poema al lector En revuelo tus manos y tu boca toda, revuelo de ojos y tacto y todos los mundos…, los tuyos y míos, en un revuelo sin fin. Se violentan los minutos, mientras en sacro silencio me lees, ¡en este instante exacto!, donde no hay otro más pleno, que este mismo…, no hay otro más puro, que este exacto…, (y en oleajes silenciosos tu alma en desorden, se vierte en la mía) Alborotado los pensamientos… en éxtasis las letras, cuando tus ojos de cuarzo, negros de silencio, casi infinitos, como si nunca hubieran nacido, jamás muerto, hurgan las palabras en silenciosa letanía. Y te desplomas en la tinta, y la tinta en mis manos, inventando presentes, resurgiendo en la palabra, como si no existieses mientras lees, como si fuese yo un ave. Y así…, en este mágico instante, se une tu ojo a mi pluma, y en vuelo…, a mi alma.

Cantos

XXIII Soy del cielo tanto como de la tierra… del aire como del agua… de carne como de fuego…, y aún asi, estoy varada en el horizonte. De NADIE No soy de nadie y soy de un hombre al cual mi alma no pertenece. Mi carne es de sus manos mi boca de su boca, mis rios de sus cauces…, pero mis ojos…, ellos…, son de hombre inmortal.

¿Has Visto?

¿Has visto cómo, el ave divina en acto de amor se inmola en tu ser? y aún ardiendo..., rendida, se postra en tu mano y en suplico ruego con su pico herido, doblega las alas y se yergue bendita para amarte otra vez? ¿Has sentido que gime en tus dedos un fuego sagrado, (¡Rios de vida!) que te quema toda, cuando bordas su piel? ¿Y ese dolor de volver a nacer con el pecho abierto, con el alma nívea, que solo se calma cuando eres en él? ¿Has tocado..., ojos tan dulces, insondable tesoro, que aspiran el néctar, (sangre de Cristo regada en nosotros) cuando yace en la cima y con lanza empuñada te une a su ser?